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Directora
Lic. Marta L. Mendía
El programa nace en el año 1993, siendo sus objetivos:
• Insertar al joven con discapacidad al mundo laboral.
• Favorecer el desarrollo de sus capacidades.
• Concienciar a la sociedad que la persona con discapacidad puede insertarse en el mundo laboral, desarrollando ciertas tareas con eficacia y buen rendimiento.
En el Primer Congreso sobre Síndrome de Down organizado por ASDRA en Buenos Aires fuimos convocados para presentar nuestra corta experiencia, en aquel momento, del programa que hoy denominamos Empleo con Apoyo para personas con Discapacidad Mental.
Recuerdo nuestra emoción y orgullo cuando en esa oportunidad compartimos el Panel con el T.O. Cristopher Stefen Lynch de Irlanda, que es sin duda uno de los referentes más destacados del tema de Empleo con Apoyo en el ámbito internacional, quién al finalizar la proyección del video del Programa de la Fundación DISCAR expresó:
"Lo que ustedes acaban de ver es un ejemplo exacto de lo que un programa de ECA puede hacer por las personas con Síndrome de Down” El ejemplo es perfecto pero no es típico, por lo general estas personas no viven esta situación, hacen trabajos que no les gustas, que no están bien pagos, o en ámbitos protegidos. Esta es la situación en la que estamos.
“ El ECA es a donde queremos llegar, es un nuevo enfoque, es una nueva filosofía” Esta es la visión. Entre la situación y la visión está la tensión. Esta tensión involucra a profesionales, a organizaciones, a educadores, a las familias y a los empleadores”
“Para ello lo más conveniente es dejar de mirar el ámbito especial y mirar que está pasando en el mundo del trabajo en general. Dejar de pensar en el entrenamiento en ámbitos especiales. Los empleadores saben cuales son las habilidades que quieren que tengan sus empleados. Nosotros, sólo tenemos que trabajar para ayudarlos”.
Al finalizar su exposición nos planteaba el siguiente interrogante:
“Cuántas personas con discapacidad tienen hoy un trabajo y un salario digno? ¿Cuándo vamos a despertarnos de una vez? Porque como vieron en el video ellos necesitan que nos despertemos, hay todo un potencial que espera y esto no tiene que ver con la caridad, tiene que ver con una cuestión de derechos.” “El ECA viene para ayudar a cambiar esto, tiene que ver con darles el lugar que les corresponde en la sociedad“ “La integración laboral está aquí para quedarse”
Nosotros estábamos convencidos que esto era así. Y por eso hemos trabajado estos años. Tratando de formarnos y capacitarnos, porque un programa de ECA debe hacerse con rigor profesional.
- Trabajo integrado en empresas normalizadas en condiciones lo más similares posibles a las de los compañeros de trabajo sin discapacidad que desempeñan puestos equiparables.
- Entrenamiento dentro del puesto de trabajo, de manera que primero se ubica a la persona en un puesto y allí mismo se le proporciona el entrenamiento necesario para desempeñarlo.
- Remuneración desde el primer momento como a cualquier otro trabajador.
- Apoyos a lo largo de la vida laboral de la persona para posibilitar el mantenimiento del puesto y del rendimiento requerido.
Este modelo de integración laboral se basa en la integración total, con salarios y beneficios desde el primer momento, apoyo flexible a lo largo de la vida laboral y posibilidad de elección por parte de la persona.
El concepto Equiparación de oportunidades hace referencia al proceso mediante el cual el sistema general de la sociedad, tal como es el medio físico y cultural, la vivienda, el transporte, las oportunidades de educación y trabajo, la vida cultural y social se hace accesible para todos.
En estos años de desarrollo del “Programa de Integración Laboral”, se puede afirmar que la situación de integración genera una apertura y caída de barreras ideológicas.
Al ingresar personas con discapacidad a una empresa, se produce un reacomodamiento de los roles; el personal debe flexibililizarse y algunos miembros de la empresa deben capacitarse para entrenar y orientar a esa persona. Esto permitirá formar una generación de dirigentes de empresas con mayor conciencia de sus posibilidades.
En la actualidad sabemos que las personas con discapacidad tienen el potencial necesario para incorporarse a la fuerza de trabajo y que desean hacerlo.
Algunos empresarios han comenzado a descubrir este potencial. Sin embargo, muchas de las personas con discapacidad que pueden y quieren trabajar están desempleadas. Esto se debe, entre otras razones a que las personas con discapacidad no han tenido el adecuado acceso a la educación y a la formación profesional, frecuentemente los servicios de ayuda que requieren no están disponibles, la legislación y las políticas públicas no facilitan su incorporación al empleo y los edificios y los medios de transporte no son accesibles para ellas.
La falta de información y el desconocimiento de la temática de la discapacidad, trae como consecuencia que los empleadores consideren que las personas con discapacidad no están preparadas para el trabajo y por lo tanto no les dan la oportunidad de demostrar lo contrario.
En una reunión de expertos que tuvo lugar en Finlandia en Mayo de 1990 se adoptó el siguiente planteamiento:
“El objetivo de todas las Naciones es establecer una Sociedad para todos en el año 2000, donde las personas con discapacidad constituyan una parte natural e íntegra de la sociedad. Para conseguirlo, se debe reconocer que los obstáculos para la vida independiente y la plena igualdad no radican en las diferencias funcionales de un individuo, sino en la existencia de un entorno que no ha sido diseñado para satisfacer las necesidades de todos los ciudadanos”...
El programa intenta responder a este planteamiento, es decir favorecer que la Empresa se convierta en un entorno, en un ámbito que pueda recibir y satisfacer las necesidades de la persona con discapacidad mental.
Un programa de Empleo con Apoyo tiene tres momentos: La evaluación, el ingreso y el seguimiento y se trabaja sobre tres ejes en cada uno de éstos momentos: El joven integrado, su familia y la empresa.




