| Ordena la Justicia restituir pensiones a discapacitados |
| Beneficia a disminuidos mentales que consiguieron insertarse laboralmente |
Una pensión de 101 pesos, o trabajo terapéutico por entre 80 y 180 pesos. Esa fue la disyuntiva que la Comisión Nacional de Pensiones Asistenciales le planteó a un grupo de personas con discapacidad mental en mayo 2000, cuando suspendió las prestaciones argumentando que cobraban un sueldo. Pero la Cámara Federal de Seguridad Social acaba de ordenar por medio de un fallo que se les restituya la ayuda. Andrea Felman, Claudio Malagón, Elizabeth Broman, Pedro Heredia, Hernando Serna y José Fernández tienen diferentes grados de discapacidad mental que les dificultan, como a tantos otros, conseguir un empleo e integrarse en la sociedad. Gracias a un programa de inserción comunitaria y laboral con fines terapéuticos, de la Fundación Discar, ellos, y más de 120 personas de todo el país, realizan tareas en empresas como McDonald s, el hotel Hyatt, Esso, Disco, Tec Petrol, Schlotzky s Deli y hasta en la quinta de Olivos. Allí trabajan entre 8 y 24 horas semanales en tareas como preparación de ensaladas, limpieza, acarreo de verduras, traslado de bandejas, recepción y reposición de mercaderías o lavandería. Cobran un sueldo que va de los 60 a los 186 pesos, que varía de acuerdo con las tareas y el horario. Este programa se inserta en una política que el propio Gobierno implementó para incentivar a las empresas a contratar personas con diferentes discapacidades. Contradictoria, entonces, les resultó a sus familiares la actitud del Estado: en mayo del año último, cuando fueron a cobrar la pensión, les informaron que los 101 pesos no habían sido depositados. Al dirigirse a la Comisión de Pensiones Asistenciales, del Ministerio de Desarrollo Social de la Nación, les dijeron que la prestación había sido suspendida porque habían detectado que efectuaban aportes al sistema previsional y eso significaba que tenían otros ingresos. De nada sirvió que explicaran que el sueldo no alcanzaba siquiera a cubrir los gastos de recuperación, aseguró Victoria Shocron, titular de la Fundación Discar. La respuesta fue que la pensión sería devuelta una vez que dejaran de trabajar, lo que los empujaba a abandonar el programa y sus posibilidades de integración.
Acción legal Ante esta situación, Felman, Malagón, Broman, Heredia, Serna y Fernández presentaron una acción de amparo, con el patrocinio de la Clínica de Interés Público de la Universidad de Palermo, para seguir adelante con el programa y no perder la ayuda del Gobierno. En diciembre último, Rodolfo Milano, juez de 1º instancia del fuero de Seguridad Social, hizo lugar al pedido y ordenó que se restablecieran las pensiones no contributivas. El Estado apeló la sentencia, aunque sin éxito porque fue confirmada hace 10 días por la la Sala II de la Cámara Federal de Seguridad Social. La suspensión de las prestaciones altera gravemente el programa terapéutico y contrasta con los objetivos propiciados por la ley 22.431 de protección integral de los discapacitados, dirigidos a conceder a aquéllos franquicias y estímulos que les permitan neutralizar las desventajas que su situación física les provoca, y a la vez otorga oportunidades para que puedan desempeñar un rol equivalente al que ejerce el resto de los sujetos , dice la Cámara en su fallo. Los jueces entendieron que la suma de la pensión (101 pesos) más el salario que perciben en virtud de las horas que trabajan (entre 60 y 186 pesos) resultan aún insuficientes para atender las mínimas necesidades vitales. Trabajar es muy importante para estas personas, porque están en contacto con gente que no tiene discapacidades, tienen compañeros de trabajo, se hacen amigos, se juntan fuera del horario laboral dijo Victoria Shocron . En fin, se sienten útiles y se integran a la sociedad. Marta García Terán Todo por una labor Félix Ruiz tiene 34 años y siempre quiso trabajar. Sólo lo logró hace cuatro años, cuando entró en el hotel Hyatt como repositor de mercaderías los martes, jueves y viernes, de 8 a 13.30. Tengo una jefa muy buena y tres compañeros más, con los que charlamos y nos contamos lo que hicimos el fin de semana. Estoy muy contento con mi trabajo. Admirador de Pablo Neruda, escribe poemas para las chicas , aclara e historias sobre los chicos de la calle y los colegios especiales. Félix es uno de los protagonistas de la campaña de difusión de las capacidades de las personas con discapacidad, que la Fundación Discar presentó anteayer. Joaquín De Achábal, más conocido como Paco, también es un cultor de la literatura. Le gustan las novelas policiales y se confiesa fanático de Tom Sawyer. Trabaja en McDonald s hasta el mediodía desde hace cinco años y por la tarde aprovecha para hacer ejercicio o ir al cine. |
| http://www.lanacion.com.ar/01/08/15/dg_327741.asp |
| LA NACION | 15/08/2001 | Página 17 | Inf. General |